Solo quería que lo supieras

19 septiembre, 2011 at 18:46 (literatura) (, , )

¿Y donde quedó todo el amor que me tenias?

aquellas caricias y besos que acariciaban mi oído

¿acaso solo eran una mas de tus mentiras?

inútiles tonterías que me tenían confundido.

 

¿Para que todo el tiempo que compartimos?

momentos buenos o malos no sirven mas, se han ido

porque el amor terminó, sucedió lo que tanto temíamos

solo quedan recuerdos amargos que no tienen olvido.

 

Aquellos sueños que pensábamos realizar juntos

quedaron convertidos en simples ilusiones

pensábamos en un amor eterno, más allá de este mundo.

vivir la vida amándonos, entregándonos sin condiciones.

 

Pero fuimos débiles, no escuchamos al corazón

dejamos crecer las dudas y alimentamos el egoísmo

perdimos la alegría del amor y la pasión

y aunque vengan muchas más, sin ti, jamás será lo mismo.

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Soliloquio de sueños rotos

8 septiembre, 2011 at 15:33 (literatura)

No serás un nuevo arrepentimiento, es por eso que he decidido contarte todo de mi, aquello que oculto ante todos, en especial ante ti. Siempre he sido sincero respecto a quien soy y lo que siento; jamás te dije, “te quiero” porque nunca lo sentí, tristemente debo reconocer que jamás he querido a nadie, ni siquiera a mí, es por eso que me dejo llevar por la incertidumbre del azar. He visto mi camino y el lugar a donde me lleva se llama soledad, al principio no lo acepté y la evitaba de cualquier manera, inventándome sentimientos que no tenia, que mi corazón vacío difícilmente cobijaba y aceptaba como propios. Físicamente nunca estuve solo, es cierto, pero internamente si, y la compañía de las mujeres que la vida acerco a mi, maquillaban un poco la mascara de mi soledad, ellas de alguna manera, eran felices junto a mi y yo aparentaba también serlo, mi imagen era la parodia de un espejo que reflejaba lo que las demás proyectaban, cuando no eran felices yo tampoco lo era. Jamás he sentido apego por nada ni por nadie, y cuando al final decidían partir, simplemente las dejaba ir, sin obligar ni forzar nada, yo jamás les pertenecí y tampoco ellas a mi, solamente eran un bálsamo que calmaban las heridas de mi corazón solitario. Las veía alejarse sin preocuparme, sabia que alguien mas vendría a ocupar el espacio que dejaban, era agradable la sensación de conocer a alguien, falsamente ilusionado por la idea de que ella seria la indicada, la que el creador formó para mi, de mi costilla, “mi alma gemela”, “mi media naranja”, “mi otra parte” algo que la gente dice y se empeña en creer en ese absurdo ideal, (tal vez sea verdad pero hasta hoy no le he comprobado). Hace un tiempo que me libré de ese pesado lastre, esa idea dejo de rondar mi cabeza y me liberó.

Siempre me costó formar y mantener una relación por la razón de que de forma fácil me aburría de todo, la rutina de mi vida solitaria arrasaba con todo a su paso, con cualquier sentimiento diferente que intentara llenar mi alma. Así fue que comencé a sustituir el amor espiritual con el amor corporal, amaba el cuerpo de ellas, pero descuidaba el otro amor, el de sus corazones, estúpidamente pensaba que el placer era todo lo que necesitaban, que era todo lo que yo necesitaba; así que me volví un amante experto, capaz de provocar el mas grande éxtasis en cualquier mujer casi sin esfuerzo, pensaba que con eso era suficiente, lo era para mi aunque no para ellas, pues preferían verme enamorado, algo que no pudieron conseguir.

Hace muchos años en los largos reposos después del amor, mi compañera de soledad en turno me dijo: -te amo- pero no puedo darte lo que buscas, porque no lo sé, siento que no te conozco a pesar de que hemos estado juntos por más de 3 años. Era lo mismo con todas, su idea de convivencia era vernos todos los días y llenar esos momentos de total trivialidad, llenando los silencios con palabras banales que rompían su encanto. El ¿Cómo estas? ¿Cómo te fue hoy en el trabajo? ¿Quieres algo de comer?  Que de tan comunes se volvieron exasperantes por no tener nada mejor que decirnos. Palabras que llenaban todo el tiempo que teníamos para vivirnos, para seguirnos conociendo, jamás pudimos comunicarnos con las almas, liberando nuestros corazones y dejándolos expresarse.

Y ahora que pasa contigo lo mismo, entiendo que es la señal para alejarnos, lo que me extraña es que no lo hayas hecho ya, (a estas alturas otras por no decir todas, lo habían logrado, se habían liberado de mi soledad ponzoñosa antes de salir infectadas por ella).

Eres una menesterosa del amor y no lo sabes, vas recogiendo las migajas del amor que voy dejando a mi paso, sin saber que allá afuera hay alguien que espera por ti, para hacerte feliz, es tu destino, el cual te empeñas en alejar por seguir junto a mí.

Alguna vez escuché a un antiguo amigo comentar a mis espaldas. “allí va él caminando solo, a su paso va cosechando penas, angustias, acrecentando soledades, contagiando melancolías y desechando amores”

Nadie me definió mejor que él, incluso las mujeres con las que compartí momentos no lograron hacerlo. A decir verdad yo jamás busqué ningún tipo de felicidad, solo quise estar tranquilo, pero ni eso me lo permitieron,ni siquiera tú pudiste brindarme esa dicha y me abrumaste… con tu amor no correspondido.

A

Ana X.O.R.

(Última musa ocasional)

Nota: cualquier parecido con nuestra realidad es mas que solo una coincidencia, solo busco dar una explicación del porque no funcionó esto que fue tu sueño

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