Pacificador perfecto

22 febrero, 2012 at 16:18 (literatura)

La paciencia perenne

cuando un pacto concluye.

(¿Un amor que se pierde?)

Silencio… pesadumbre

ansiedad, una plegaria y piedad.

Preludio de una muerte perpetúa.

 

Que patética pena

sea patraña o pelea.

Pausada poesía,

pensante poeta, sin poema;

parquedad…mis palabras,

precarias tus acciones.

Extraña Paradoja

¿Paraíso? O ¿pesadilla?

 

Mi palabra busca permanecer,

perseverante.

Y yo aquí pasmado,

aspirando tú perfume,

con parsimonia, falto de placer

llenándome de pasión, tal vez.

 

Observo de perfil tu padecer,

percepción de premura y preocupación.

Aunque siento palidecer puedo persistir

de palmo a palmo tras de ti.

Palpitar o persuadir ¿un corazón?

Permanecer sin pertenecer a ti.

 

En la penumbra de la habitación,

tu cuerpo ¡que bella perdición!

Panacea a mi perversión.

Penetrar sin premeditación.

Mi corazón pasajero busca amor.

Paz, tu ¿predilección?

(La mía pecado o premonición)

perdurar (a tu lado) mi pretensión.

 

 

AHE

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Corazón delator

11 febrero, 2012 at 16:28 (literatura)

“…Por descuido fui victima de todo alguna vez”

Finalmente tras 5 cigarros, 2 copas, 3 poemas y 6 canciones llegó lo que esperaba, las últimas lágrimas que por ella lloraré; no son pocas, son bastantes, pero aun así se las merece, es el mínimo castigo que espero recibir por mi torpeza; porque jugó a ilusionarme, aunque le pedí que no lo hiciera, tontamente decidí seguir su juego y me enamoré, ahora pago las consecuencias, sufro el dolor de su olvido.

Enamorarse de una mujer con el corazón roto, es doloroso y desgastante, nada recomendable, un esfuerzo innecesario, donde no hay recompensas y si las hay son efímeras, se desvanecen en las manos, como castillos en el aire que se disuelven en la irrealidad.

Uno intenta, lucha, incluso se convence, se forman espejismos que nos hacen confundir el amor con la necesidad de cariño que ella en nosotros busca, nos hace creer, con engaños, que ha olvidado, que no siente nada por aquel que su corazón destrozó, pero es mentira, pese a que uno consienta vivir en esa falacia, nada es real. A esta situación habrá que añadirle un detalle que convierte en esta relación todavía más peligrosa, y esto es la soledad, en este caso presente en mi, que nos hace dependientes, frágiles y por tanto propensos al dolor, se sabe de las consecuencias, se preveen los daños, y aun así decidimos arriesgarnos, ¿Que es lo peor que podría pasar?, nos preguntamos como justificación; “nada” es la respuesta que queremos escuchar y pensamos que es el subconsciente el que la repite, pero no, acallamos esa voz interior que nos advierte y nos llenamos de incertidumbre, dejamos que el azar decida nuestra suerte, si acaso se puede decidir algo que ya está condenado al fracaso.

Así fue mi caso, tardé para aceptarlo, pero finalmente me convencí de que ella solo buscaba reparar su corazón a costa de romper el mío, jamás buscó darme amor, ¿cómo podría haberlo hecho si nunca lo sintió? Borró la sonrisa de mi rostro, me dejó sin ganas de nada, cansado de todo. Éste amor fue usado solo como un bálsamo que calmaba las heridas de su corazón roto.

Hoy, ya no tengo nada, ni siquiera su compañía, solo quedó la mitad de algo o de alguien, un hombre con un dolor profundo, que ahora busca la cura para su corazón solitario.

El problema más grande es que su esencia aun continúa aquí aunque yo no lo quiera, no sé cuando, no sé si algún día se irá. ¿Por qué aun tengo presente sus besos, su voz y cada una de sus palabras grabadas en la mente? No lo entiendo, ¡que injusto es el dolor! Una vez mencionó que este amor no causaría daño, pero se equivocó en ello, porque ¿los recuerdos como se olvidan? ¿Las cicatrices como se borran? ¿Qué se hace con el amor residual? ¿Alguien lo sabe? Es verdad que nadie se muere de amor, y es una lástima, porque créanme, hay noches en que las ganas no faltan.

A veces solo se vive por la esperanza de saber que algún día, tal vez no muy lejano, vendrá un mejor tiempo y traerá olvido.

 

 

AHE

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Todo lo llena la noche

2 febrero, 2012 at 19:03 (literatura)

Todo lo llena la noche, todo lo llena el silencio, ese silencio que me cambia y nos llena de olvido.

La noche como siempre, la noche es la culpable, en ella no hay luna, estrellas tampoco, de esta forma me muestra su fría indiferencia; pero también eres tú, porque es tu ausencia la que ahora me atormenta.

Y me haces falta.

Es en tu ausencia donde nace mi angustia, porque tu voz calla, se encuentra tan distante, y yo aquí perdido y tan vacío.

Sin embargo aun espero tu voz que ya no llega, pese a ello yo la busco, aunque estés lejos.

Esa indiferencia que irrumpe entre nosotros, cuando aparece siento miedo. ¡Lo sé, lo reconozco! Ya no quiero pasar las noches así, sin sueño y con frio, sin tu cuerpo junto al mío.

Aquí ya no queda nada, solo la noche, solo este viento frio.

Son estás noches en las que no me conozco, soy un extraño llenando este inerte cuerpo vacio; entonces me distraen la soledad y mis penas, pienso en otra cosa y por un momento siento que te olvido, solo un instante lo consigo.

Solo sé que me faltas, no importa cuanto te busque, no importa que tanto lo intente, no importa si estoy solo o rodeado por la gente, si de forma inconsciente trato de, en ellas encontrarte, en su risa, en su llanto, en el hastío; de pronto me siento triste y pienso en lo poco que he vivido, en cuantas noches he pasado así, tiradas al vacio.

Y esto es lo que hoy pasa, que nada pasa, acaba el día pero no la noche. Aquí no estás, acá no hay nada, solo yo en la triste noche, eso es lo que me tortura que te pienso y te extraño, pero no estás, aunque nunca te has ido (como irte si jamás has venido).

Solo queda la noche. No hay nada más, ni siquiera recuerdos. Y yo aquí.

(Sólo, quedo en la noche).

AHE

Es-tre-llas Photo By: p4nc0np4n

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